Posted by Veronica Vargas on November 12, 2015 at 1:05 PM
|
|
Patitos plásticos de color amarillo se encontraban encima del piano.
Estaban los casados, el niño, la Estatua de la Libertad,
El marinero, la princesa, el Rey del Rock.
Todos individuales, ninguno similar.
Como ella, especial.
La maestra era eclética hasta en la hora de enseñar.
Mayor en edad, las canas disfrazaban su pelo natural.
Siempre parada, casi nunca cansada.
Vivía para encantar a sus estudiantes con el poder de la música clásica.
Vivía con ritmo, con pasión.
Un pato grande todavía se encuentra en mi hogar.
Sin tocar, sin usar
pero sirve un propósito: recordar.
Recordarme de ella,
Recordarme del viaje que nunca cogí.
Oops!
Oops, you forgot something.